lunes, 10 de diciembre de 2012

Sobre la vida intelectual y la inteligencia

La vida intelectual está hecha de preguntas, no de respuestas. 
Esté hecha de problemas, no de soluciones. Un hombre complejo encuentra muchos problemas donde otros no encuentran ninguno. El hombre que no tiene ninguna inquietud de la inteligencia, ese hombre no se hace problemas. Una persona ignorante, y que no tiene interés en nada, ve que llueve y no se pregunta por qué llueve, y no se lo va a preguntar nunca. ¿Cómo quiere que le surja de la nada esta inquietud filosófica? Ahora si tiene un maestro y le dice "¿nunca te interesó por qué llovía?" luego le dirá el por qué.

La inteligencia es divertida, la estupidez aburre siempre. 
El aburrimiento viene con la repetición, con lo chato y esto aburre. 
Lo llano aburre, lo fácil aburre. El aprender es siempre gozoso. Enseñar es someter a pruebas de dificultad creciente. Si no existe esa dificultad, no hay manera de seguir adelante en la escalera del conocimiento. El tipo que es más complejo, aquel cuya descripción requiere más bits, ese tipo goza más que una ameba. De manera que cuanta mayor complejidad tiene una organización psicofísica, mayor es su capacidad para la comprensión para la acción, pero también para el placer.

(A. Dolina)