lunes, 10 de marzo de 2014

Michio Kaku habla sobre el cerebro del Alien

Cada vez me gusta más ver cómo funciona el pensamiento de este científico teórico tan afortunadamente mediántico.



En este corto video habla de cómo nosotros en el cine (y en general, cada vez que inventamos una historia sobre extraterrestes) proyectamos nuestro ser en los Aliens.

Los hacemos conquistadores, los hacemos territoriales. Tal como somos nosotros. Pero en realidad eso es un pensamiento muy pobre.

Ni siquiera pasa en el mundo animal, por eso no hay que irse tan lejos para encontrar un ejemplo. Si se nos acerca un gato y acaricia nuestra pierna y hace un gruñido mimoso, nosotros proyectamos ese movimiento expresivo en nosotros y decimos "Qué mimoso este gatito. Cómo me quiere". Pero lo que en realidad está haciendo el gato es marcarnos como su propiedad. El gato de esa forma desparrama sus hormonas en nuestra pierna y dice "Este humano me alimenta dos veces al día, por lo tanto me pertenece"

También cita como ejemplo la diferencia de un mismo mundo que tienen los perros y un murciélago. Los dos en su cerebro ven y sienten cosas totalmente diferentes.

Sigue con el análisis de la inteligencia. En qué es un Alien más inteligente que nosotros? Bien, en cuestión de información. Ellos serían capaces de analizar y predecir eventos con mayor exactitud que nosotros. Ellos serían capaces de hacer cosas que nosotros no, debido al tipo de avance en información que poseen.

Eso ha pasado aquí en nuestro mundo. Basta con revisar la historia...

Otro punto interesante es cuando habla sobre el valor de IQ de las personas. No significa que una persona con bajo IQ sea incapaz de triunfar o sobresalir. Porque hay algo clave en la vida y es que "somos buenos para lo que hacemos".

Por ejemplo: Un ladrón de bancos que no sabe solucionar un ejercicio de física de sexto grado puede ser calificado como de bajo IQ pero cuando se trata de pensar y ejecutar el robo a un banco, seguramente va a ser el mejor. O al menos mucho mejor que el profesor de física elemental que le acaba de fallar en la prueba.