sábado, 28 de diciembre de 2013

La devaluación de la moneda argentina ya es un hecho. El problema es que no nos lo hacen ver.

Vivo en Argentina y viajo a Uruguay bastante seguido. Y fue en estos viajes que me di cuenta que la devaluación de nuestra moneda es una realidad. Nuestro peso no vale nada...

Como ustedes bien sabrán, devaluar es la pérdida del poder adquisitivo de una moneda con respecto a las otras monedas (y recordemos que la inflación es la pérdida del poder adquisitivo de la moneda con respecto a los distintos bienes de consumo)

Para quienes lean y no estén enterados, en Argentina se maneja un valor de cada dólar a 6 pesos argentinos (unos centavos más de diferencia) Pero también tenemos un cambio de dólar "paralelo" que se maneja con un valor de 9 pesos argentinos (centavos más) por cada dólar norteamericano.

Pues bien, yendo a Uruguay, me di cuenta que necesito unos 10 pesos argentinos para comprar productos equivalentes a 1 dólar. O sea, que el valor del dólar paralelo que tenemos en Argentina no está para nada errado.

Y es más, si vas a cualquier casa de cambio de Uruguay con dólares en la mano y quieres traerte pesos argentinos, te los van a cambiar a unos 9.50 pesos argentinos por cada dólar.

Y esa es la realidad de nuestra moneda: no vale lo que nos dicen en Argentina que vale...

Si haces una búsqueda en Google y pones: "currency exchange argentine peso", el buscador te mostrará un gráfico oficial del valor de cambio y también un historial muy interesante... Veamos:


Como verás, en USA necesitas 15 pesos argentinos para comprar un dólar norteamericano.

Y también es muy interesante ver cómo ha venido nada más que cayendo el valor de nuestra moneda en el transcurso de los años...

O sea, si eres argentino y no estás al tanto de esto (o lo niegas), date cuenta de que hay cosas que no se pueden ocultar o modificar con falsos discursos. La devaluación es un hecho y los efectos negativos los estamos viviendo:

- Cada vez es más caro comprar productos importadas.
- Cada vez son más caros los productos que se fabrican con máquinas importadas (has visto el costo del papel higiénico con respecto a los rollos de cocina?)
- Cada vez nuestro salario alcanza para comprar menos productos básicos.

Qué hacer?

Tenemos que generar como país más ingresos para evitar la pérdida de capitales en dólares que tiene nuestro Banco Central. Y para tal cosa, necesitamos actualizar estos métodos de ingreso de capitales. Tenemos que mirar más a cómo se hacen las cosas ahora y dejar de pensar como era en siglos anteriores.

Muchas empresas millonarias que no se han actualizado en sus métodos, han cerrado sus puertas (o están a punto de hacerlo). Un ejemplo claro es el de BlackBerry, quien era en los noventa un gigante intocable. Hoy día no saben cómo mantenerla a flote...

Otro ejemplo es Apple. Sin la venida de Steve Jobs y sus ideas innovadoras, nunca hubiese podido ser lo que llegó a ser. Y ahora, sin Steve y sin esas ideas, yo creo que no terminarán muy bien.

Microsoft es un dinosaurio que se quedó en los ochenta y también así les va...

Un ejemplo de quien piensa en el ahora y en el futuro es Google. Unos tipos que trabajan en cosas como autos que se manejan solos o robots que ayudan a la gente a hacer tareas domésticas... Google es una empresa que apuesta al cambio con cada cosa que inventa. Y miren como están: Primeros.

Si Argentina no ve la realidad del mundo donde vivimos, va a terminar fundida. Una de las cosas que se pueden hacer en este país y que funcionan en otros (generando millones de dólares) es la creación de patentes por inventos. Las patentes en el mundo es un negocio millonario (hay mucha mafia también, por supuesto). Argentina debería reforzar y generar un plan serio de apoyo a las universidades para que generen patentes de inventos que se compren en todo el mundo y nos den ingresos en dólares.

Pero claro, el enemigo de Argentina es la burocracia y la falta de seriedad en el cumplimiento de las leyes. Hoy día prácticamente es imposible: 1) despedir a un empleado del gobierno y 2) encarcelar a un delincuente. Y si no empiezan por corregir eso, no nos pinta un buen porvenir en nada de lo que hagamos.