Veo a muchos psicólogos (en realidad, me ha pasado con todos con quien he hablado este tema) que se encasillan increíblemente en lo que aprendieron en la universidad. Y no salen de ese círculo. Es notable...
Y bueno, lo que quiero apuntar con esto es que ni la psicología ni ninguna otra ciencia creada por humanos es incierta. Sumémosle que en esta época de información desmedida y que fluye con una velocidad que me impresiona.
Estos dos condimentos hacen que se descubran cosas nuevas todos los días (prácticamente) y que no llegan a las universidades (cosa obvia, porque el sistema de enseñanza es tan obsoleto que no está preparado para nuestra época, está preparado para tiempos anteriores, donde todo fluía terriblemente lento)
Y estas cosas nuevas que se descubren y se prueban, dejando de ser simples teorías, no son aceptadas por las mentes de los psicólogos con quienes he hablado, ya que no lo vieron en sus libros...
Un ejemplo? Pues, claro. Traté de comentarle a un par de profesionales sobre investigaciones en el "gen de la homosexualidad" - Casos reales y comprobados. Pero no hubo caso, estas dos personas se vieron cerradas a que la homosexualidad es lo que le enseñaron: Que tiene que ver la crianza de la persona para que se "decida" a cambiar de gusto sexual.
Y esto me trae a un gráfico humorístico que voy a incluir de alguna forma aquí o en mi otro blog con ocurrencias de la vida que se me presentan en la cabeza para darles forma gráfica. El blog es: humor-de-vida.blogspot.com
El gráfico resume la idea de por qué seres de otros planetas (o dimensiones) nunca (si es que tienen inteligencia avanzada) se presentarían ante nosotros. Porque nos cerramos ante hechos que no entendemos. Ante hechos que no controlamos.
Imagínense que seres de otros mundos entendieran nuestra historia y nuestra constante reacción ante lo desconocido. Yo, siendo humano como usted, tampoco quisiera aparecerme en un lugar donde se que somos todavía animales para reaccionar ante lo desconocido.
Y cómo reacciona un animal? Obvio, con la fuerza. Ante un animal extraño, se ladra, se gruñe, se pretende la guerra y la expulsión inmediata del territorio que ocupamos.
Usted me dirá: "Claro, pero ante la inseguridad en que vivimos... No puedo estar recibiendo a cualquier extraño con los brazos abiertos e invitarlo a entrar a mi casa"
Es muy cierto un análisis asi. Pero tenga en cuenta también que en el medio se encuentra el equilibrio. Y por lo tanto, no prejuzgue ante el aspecto o la situación. Trate de validar que realmente es un peligro, antes de actuar con el rechazo.