Cada tanto, mientras hago mis cosas del día, me gusta escuchar radio. Después suele cansarme y pongo otras cosas. Pero bueno, éste es un momento de esos, un momento de radio.
Y justo estoy en época de elecciones presidenciales. Escucho entonces muchos spots publicitarios de los candidatos a diferentes puestos.
Hasta ahí todo normal, lo de siempre... Y eso es lo que me lleva a escribir este texto: Es que todavía se dicen las mismas cosas!
No he escuchado nada nuevo desde que era niño. Es impresionante. Soy un apasionado de la lectura relacionada al avance de la mente humana (a veces para hacer daño y a veces para mejorar nuestra calidad de vida) y se ve que ninguno de estos políticos que están desfilando por la radio (y seguramente la TV) se entera de esas cosas. Yo todavía no lo puedo creer.
Y ahora, mientras escribo, me doy cuenta que tampoco los periodistas de las radios dicen nada nuevo. Escucho lo que se escucha siempre... Poco cambio, poca originalidad en el negocio.
Y ahora entiendo por qué cada tanto me aburre la radio: porque no cambia.
Es triste... muy triste. Tantas, pero tantas cosas nuevas que pueden ser aplicadas en mi país. Metodologías que están al alcance de la gente que es elegida para gobernar, pero nada de eso se tiene en mente.
Y otro de los tristes eventos es que la sociedad donde vivo (incluidos los dirigentes) se dan cuenta que tienen que cambiar, recién cuando es demasiado tarde, porque el problema no lo vieron antes, sino que lo tienen en la puerta, golpeando desesperado que quiere meterse.
Tiempo de elecciones, tiempo de más de lo mismo...