"El CV de un escritor es su vida misma" decía Stephen King en su excelente libro "On Writing". El cual es una delicia, para personas como yo, quienes no tenemos cerca a un escritor experimentado quien nos pueda contar cómo se vive la profesión.
Un escritor que cuenta historias interesantes, ingeniosas es sin duda uno que ha vivido cosas. Alguien apasionado por las historias. Y la pasión es un tema que me da mucho para pensar...
Sin duda, a nuestros hijos les trasladamos nuestros fracasos pero también nuestras pasiones. Cuando exteriorizamos lo que amamos, les estamos dando esa parte de nosotros que les servirá (un poco al menos) para que ellos encaminen su propia vida.
Pero cuando veo el "abanico" de pasiones que hay en la sociedad donde vivo, realmente me entristece mucho... No porque no sean las mismas pasiones que yo comparto, sino porque son pasiones que derivan a un único camino. No son pasiones que dan la libertad de empezar muchas cosas. Navegar distintos mares. Son pasiones "puntuales". De rangos limitados.
Y creo que todo eso acota el porvenir de esos chicos. Y es una lástima. Una lástima según mi forma de ver las cosas...