sábado, 22 de abril de 2017

Otra vez escibo sobre felicidad

Acá va mi modesta definición: "La felicidad es la ausencia de miedos"

Y, en un sistema con errores, no puede existir la felicidad. Siempre habrá fallos de los cuales temer.

La gente disimula su pesar (a todo nivel social) Unos lo disimulan porque asi le enseñaron de chiquito. Otros lo disimulan porque es conveniente para seguir perteneciendo al círculo social donde se mueven. Y otros no tienen idea por qué lo disimulan.

El peor pesar del millonario es la soledad. En un mar de cosas materiales y logros alcanzados, falta la compañia de gente a quien querer. Y con quien despertarse un domingo por la mañana.
El camino del millonario está lleno gente desechada para poder acaparar cada vez más necesidades materiales. La gente que acompaña al millonario se deja de lado y recién se aprecia cuando ya no está.
Pero todo eso se tiene que disimular. El pesar del millonario está disimulado para poder demostrar la integridad tan necesitada en ese nivel social.

La clase media tiene dos tipos de personas que sufren los resultados de un sistema horrendo: Están los que no emprenden y se quedan por años con simplemente lo que les llega a su vida, pateando pequeños problemas que a veces les parecen enormes. Y lo hacen porque eso le dijeron de chico, que lo mejor es no meterse en problemas. Para ellos, el sistema horrendo ha inventado la TV, los nuevos modelos de autos que salen cada año y las salidas de domingo a pasear.

El segundo tipo de persona de la clase media es el que ignora totalmente. No sabe del bien o del mal. Vive con un cerebro drogado pero sin químicos. Ven pasar las cosas de una forma totalmente agena. Este tipo de personas vive una felicidad aparente. El precio a pagar? Que solamente se sobrevive, no se vive. La vida del humano está para experimentar sus momentos. Somos más que animales: Porque los animales están contentos en un ambiente fuera de peligro y con sus dosis de comida cada día. Porque ese fue el motivo primordial en nuestra era pasada.
Pero luego dimos un cambio, nos vimos de repente con un ego al que alimentar. Este ego nos dice que podemos hacer algo más y no solamente estar sentados todo el tiempo esperando por comer o reproducirnos...
Vivir como vive un animal es la mejor simulación de felicidad, si...

Qué tengo para aportar? Yo soy un convencido que un sistema social no debe terminar nunca de modificarse. Debe funcionar como un software de computadora, el cual recibe siempre nuevas actualizaciones a medida que se van descubriendo fallos o para agregar mejoras. O para quitar lo que ya no sirve.
Ojo, que no se confunda. No estoy hablando de leyes. Las leyes son el peor invento de todos los tiempos y pocos se dan cuenta. Una ley establece una prohibición. Y decime: Quién obedece todas las leyes? Vos lo hacés? Por supuesto que no. Ni yo tampoco... Entonces me pregunto: Para qué seguir insistiendo en esta errónea metodología cuando sabemos que sirven para nada?

Pensemos, es difícil porque el cerebro no quiere pensar, pero eso es una charla para otro momento... Hasta luego.