martes, 6 de mayo de 2014

Y todo gracias a la comunicación...

Estoy leyendo una de las tantas notas que aparecen siempre y que hablan de cómo el humano va socialmente retrocediento en vez de avanzar. Déjenme copiarles el comienzo aquí...

"Estamos acostumbrados a la corrupción, el primer garito que funcionó en Nuestro Pais, fue regenteado por el contador del Congreso en los albores de la Independencia.
         Hoy, según Humberto Eco, en su libro A Paso de Cangrejo, es decir, caminar para atrás, nos señala que a partir del 11 de septiembre, la humanidad esta siendo regresiva y nosotros, no somos la excepción.         No hay ninguna duda de lo que hemos retrocedido en materia educativa, social, de solidaridad, en el aumento del consumo de drogas, altos índices de delincuencia, falta de viviendas, precariedad en la salud, altas tasas de inflación y su consecuente pobreza, etc.         Todo esto no es ninguna novedad, cualquier encuesta que se realice, lo muestra sin ambages y en porcentajes muy significativamente superiores, lo ameritan en sus respuestas negativas, contra los que creen que estamos mejor como sociedad."

Bien. Pero déjenme decirles que yo tengo una visión un poco diferente a todo eso. Para empezar, no creo que vayamos retrocediendo. Creo que vamos avanzando.

Y cómo? Dirás... si hay más droga, más corrupción y más etcéteras, cómo que no vamos retrocediendo? Para avanzar debería haber menos de todo eso!

Y no. Fíjense que es una reacción natural a lo que vivimos. Y que es nada más ni menos que la comunicación.

Si, ahora ya no estamos encerrados en nuestras pequeñas cárceles a las que antes nuestros padres, abuelos y tatara-tatara-tatara tanto de abuelos estaban acostumbrados. Ahora nos sentimos libres porque estamos comunicados.

Y esa comunicación hace estragos, porque saca todo lo que estaba escondido. Y les pongo un ejemplo:

Este ejemplo es muy particular de Argentina. Allá por el año 1900, estaban los llamados "malevos", que eran personas del mundo del tango, que se peleaban por una dama o por el honor. Ibas a un baile y por Diós mejor no cruzar la mirada con un malevo porque ahí nomás era capaz de retarte a duelo de cuchillo y tenías que matar o morir.

Todos estos personajes de esa época eran hombres muy masculinos y mujeres muy femeninas. Era como que si la homosexualidad no existía.

Pero, también como ejemplo tenemos a los Estados Unidos de los años cincuenta y sesenta... La homosexualidad tampoco parecía existitr entre hombres y mujeres...

Pero obviamente era una farsa. Había tantos homosexuales por habitante scomo hay hoy. Pero hoy día parece que hay más por dos motivos:

1) Somo más personas en el mundo. En tu barrio de cien personas, un diez por ciento de homosexuales no se compara con el diez porciento de un barrio de hoy día con más de mil personas.

2) La misma opresión social evitaba que se declararan homosexuales. Entonces se casaban, formaban una familia "normal", con hijos y todo el circo. Y resulta que, después de cumplir cuarenta años, de repente "se volvían maricones"

Creencia estúpida como pocas. Lo que pasaba es que a los cuarenta años, ya tenías hijos en edad suficiente como para entender lo que te pasa y no tenías miedo de mostrarles quién realmente se era.

También ya estabas demasiado cansado y todo les importaba muy poco como para no decir a viva voz lo que realmente se quería. Porque se sabía que mucho más de vida no quedaba y, si no era ese el momento para realmente disfrutar, entonces cuándo sería?

Resumiendo: La comunicación es para nosotros como una enorme terapia de grupo. Lo enorme ayuda de una terapia de grupo es ver cómo a otros les pasa lo mismo que a uno mismo. Y eso es liberador. Nos da impulso y ánimo para rebelarnos contra eso que queremos pero que creíamos imposible.

Me gusta que parezca que el mundo se va al Infierno, porque significa que estamos saliendo de nuestras prisiones. No digo que me gusta la muerte o la violencia que muchos que estaban demasiado prisioneros, bajo enormes torturas mentales resultan hacer. Para nada... Son víctimas de este mismo sistemas que algún día la iglesia y la milicia crearon para tenernos controlados.

Pero ahora esas dos entidades son las que están desapareciendo de a poco... Estan sufriendo las consecuencias. Y eso me alegra...