jueves, 18 de abril de 2013

Annunakis y los señores del poder

Esta reflexión la comparto con aquellos a quien les gusta o conocen la historia de este grupo de extraterrestres y su relación con las pocas familias que dominan el mundo.

Que vengan (y vengamos de ese mismo linaje), que Eva fue la primera mujer Annunaki y que gracias a ellos tenemos la evolución mental de hoy, es 99% posible. No lo dudo. Lo que dudo firmemente es que este grupo de familias (no más de diez) que controlan el mundo, tengan relación directa con una raza superior.

Es imposible llamarse "superior" y hacer lo que se está haciendo en el mundo. No somos más que animales para una raza superior que nos visite. Una raza superior no nos vería más que como nosotros vemos a nuestras mascotas. No harían otra cosa más que experimentar con nuestras reacciones y relaciones sociales, de la misma forma que nosotros experimentamos con animales.

Una raza superior no habla de "tomar el control del mundo". No pretende imponer su voluntad antes que la de los demás. Eso se deja para gente que (al contrario) no está evolucionada. Es simplemente presa de un "don" que se le ha dado al humano y que no puede controlar (yo lo llamo Ego). El Ego es algo "nuevo" que existe en nosotros y no sabemos todavía como controlarlo. No nos dieron un manual para entenderlo y, lamentablemente, tenemos que aprender a usarlo con el paso del tiempo. Y de la forma que vamos, nos queda mucho camino todavía por recorrer.

Una raza avanzada entiende que no hay voluntad que torcer. Si queremos un mundo de riquezas y de paz y de bienestar, para disfrutar de lujos y de todo lo que se nos antoje, sin trabajar, entenderá que hay que educar. Hay que informar y ayudar a entender cómo funciona el Ego en cada uno de nosotros. Una raza avanzada se aleja del miedo y se acerca a la sabiduría. Los "señores del poder" no son más que hombres llenos de miedos y de traumas generados por un ambiente del que no tuvieron nunca posibilidad de salir. Y así continuará mientras vayan teniendo hijos que sean criados de la misma forma que ellos han sido criados.

Los hombres sabios, por otro lado, viven en esa paz interior y no necesitan enseñar. No necesitan tomar el poder, porque entienden lo que significa. No necesitan imponer la voluntad suya ante nadie para lograr riqueza y obediencia, porque ya la están viviendo. Y es por eso que el hombre sabio no necesita ni tampoco le atrae el poder.

Como se ha dicho muchas veces, la revolución empieza por uno mismo. Aprende a diferenciar el susto del miedo. Aprende a ser dueño de ti mismo y de nadie más. Recuerda que el inteligente habla y el sabio hace. Lo que aprenden nuestros hijos no es precisamente lo que le decimos con palabras, sino con hechos. 

jueves, 4 de abril de 2013

No me dejen solo

Si hay algo que quiero para mi hija es criala para que pueda saber que si tiene ideas, nunca estará sola.

Es eso lo que siento y quiero pasárselo a ella. Como padres, pasamos a nuestros hijos nuestras frustraciones y nuestros miedos. Lo que no queremos que le pase (porque ya nos ha pasado a nosotros o porque lo hemos visto en la tele) es lo que primero que manifestamos y se lo pasamos a ellos, teniendo como resultado justamente lo opuesto que queremos hacer.

Si queremos ayudarlos, entonces tenemos que motivarlos para que tengan ideas. Para que sean curiosos y tengan ganas de aprender, recordar e inventar. De esa forma, no importa lo que traiga la vida, siempre tendrán una nueva idea para salir adelante.

Y lo dice alguien como yo, que ha andado por varios lugares. Me ha tocado solucionar cosas de las que no tenía ni la menor idea de cómo funcionaban. Alguien que ha caminado por el medio de la nada a las dos de la mañana para tratar de buscar donde dormir. Y no es alarde, para nada. Es simplemente para comentarles que no hablo por la boca de alguien más, sino por mis propias experiencias.

Sentía que en un día como hoy tenía que escribirlo en algún lado...