sábado, 29 de diciembre de 2012

Ante algo desconocido, en qué estado te pones?

Elije uno de estos 4

1) Locura.
Ante lo desconocido, te alteras tanto que no puedes convivir con nadie que no acepte eso que para tí es la única realidad.

2) Rechazo / Negación.
Rechazas lo desconocido. Por una u otra razón. Tal vez miedo a que tus pilares de creencias se desmoronen y te dejen sin nada de lo que tienes ahora y que consideras vital para tu supervivencia.

3) Obsesión.
No paras de querer convencer a todo el mundo de lo que te has enterado. Tu vida empieza a centrarse solamente en eso y te olvidas de lo demás. No hay respuesta válida más que esa que ahora conoces. Te unes a todo tipo de club, organización o emprendimiento que promueva únicamente eso. La gente que no piensa que eso es lo correcto ya no llega a formar parte de tu círculo de cercanos.

4) Iluminación.
Ante lo desconocido, eres capaz de tomar lo que le sirve, hacerlo válido hasta que aparezca otra cosa que pueda llegar a reemplazarlo. Ante lo desconocido, tomas lo que te gusta y sacas la porquería que consideras que tiene dentro. Incluyes ese conocimiento, junto con otros conocimientos tal vez opuestos para mejorar cada vez tu criterio. Lo desconocido no te enloquece. No consideras que sea algo para rechazar totalmente ya que sabes que la verdad humana es relativa al conocimiento que tenemos. No te obsesionas porque sabes que te enceguecerá y no te permitirá ver la luz.

Y recuerda: Si te mientes a ti mismo, entonces es de ti mismo de quien sientes miedo porque eres tu mismo tu único juez.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Sobre la pertenencia

Un Maestro y su discípulo andaban juntos cierta vez por un camino embarrado. Llovía intensamente. Al llegar a un recodo, vieron a una hermosa joven, con kimono de seda y ceñidor, que no se animaba a intentar el cruce. -Vamos, niña -dijo el Maestro y, levantándola, la llevó en brazos a través del lodo.

El discípulo guardó silencio hasta la noche, cuando llegaron al templo, entonces ya no pudo contenerse: -Los monjes -dijo a a su Maestro- no nos acercamos a las mujeres, sobre todo jóvenes y agraciadas. Es peligroso ¿Por qué has hecho eso?

-Yo ya he dejado a la muchacha -repuso El Maestro-. 
¿Tú todavía la traes contigo?

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Gobernaré

"..Yo he heredado el fruto de sus esfuerzos y seré el único que vea el gran sueño hecho realidad. Gobernaré.

-¿A quién?

-A usted. Al mundo. Sólo es cuestión de descubrir la palanca. Si aprendo a gobernar el alma de un solo hombre, puedo conseguir gobernar el resto de la humanidad. Se trata del alma, Peter, del alma. Ni látigos, ni espadas, ni hogueras, ni fusiles.

He ahí la razón por la cual los Césares, los Atilas y los Napoleones resultaron tontos y no hicieron nada duradero. Nosotros lo haremos. El alma, Peter, es la que no puede ser gobernada. Tiene que ser rota. Métale una cuña, ponga sus dedos en ella, y el hombre es suyo. No necesita látigo; el se lo traerá y le pedirá que lo azote. Póngalo al revés, y su propio mecanismo obrará en favor suyo. Empléelo contra sí mismo.

¿Quiere saber cómo se hace? Fíjese si alguna vez le he mentido. Mire si no lo ha oído durante años; pero no le quiso prestar atención, y la culpa no es mía, sino suya. Hay muchos procedimientos. Éste es uno: haga que un hombre se sienta pequeño. Haga que se sienta culpable. Mátele su aspiración y su integridad. El peor de ustedes anda en busca de un ideal en su propia y retorcida manera. Mate la integridad por la corrupción interna. Predique el altruismo. Dígale al hombre que debe vivir para los otros. Dígale que el altruismo es el ideal. Ninguno lo ha realizado ni lo realizará. Su instinto viviente grita contra eso. Pero ¿no ve lo que consigue?

El hombre se da cuenta de que es incapaz de realizar lo que se acepta como la más noble de las virtudes, y esto le da un sentimiento de culpa, de pecado, de su propia indignidad fundamental. Desde el momento en que el ideal supremo es ir más allá de lo que él puede aferrar, desiste de todo ideal, de toda aspiración, de todo sentido de su valor personal. Se cree obligado a predicar lo que no puede practicar. Hay que librar una batalla difícil para poder preservar la propia integridad. ¿Para qué preservar lo que uno sabe que ya está corrompido? Su alma desiste del propio respeto. Entonces estará contento de obedecer, porque no puede confiar en sí mismo, se siente inseguro, se siente impuro. Ése es un camino.

Hay otro: destruya en el hombre el sentido del valor. Destruya la capacidad para reconocer la grandeza o para realizarla. Los grandes hombres no pueden ser gobernados. No queremos ningún gran hombre. Neguemos la concepción de la grandeza. Ensalce tipos de obras accesibles a todos, a los más ineptos, y detenga el ímpetu y el esfuerzo de todos los hombres, grandes y pequeños. Ríase de Roark y tome a Peter Keating como a un gran arquitecto, y habrá destruido la arquitectura. Eleve a Lois Cook, y habrá destruido la literatura. Vocifere el nombre de Ike, y habrá destruido el teatro. Glorifique a Lancelot, y habrá destruido el periodismo. No se ponga a destruir todos los santuarios; eso asustaría a los hombres. Conserve a la mediocridad como santuario.

Hay todavía otro procedimiento: destruir por medio de la risa. La risa, exponente de la alegría humana; aprenda a usarla como arma de destrucción. Es sencillo: diga a la gente que se ría de todo. Dígale que el sentido del humor es una virtud ilimitada. No deje que quede nada sagrado en el alma del hombre, y habrá destruido al héroe.

»Y hay, finalmente, otro procedimiento. Éste es el más importante: no permita que los hombres sean felices. La felicidad es un contenido en sí misma y es suficiente por sí misma. Los hombres felices no tienen tiempo y no le sirven a usted. Los hombres felices son hombres libres. De manera que debe destruirles la alegría de vivir. Quíteles todo lo que les sea grato e importante. No les permita nunca que tengan lo que quieren. Hágales sentir que el mero hecho de tener un deseo personal es malo. Condúzcalos a un estado en que decir «yo quiero» no constituya ya un derecho natural, sino algo vergonzoso. El altruismo es una gran ayuda para esto. Los hombres desdichados irán hacia usted. Irán en busca de consuelo, de apoyo, de fuga. La naturaleza no permite el vacío. Vacíe el alma de un hombre, y el espacio queda a merced de usted para ser llenado. Esto es lo más viejo que hay.

Mire hacia atrás, en la Historia. Mire cualquier gran sistema de ética que haya surgido del Oriente. ¿No predicen todos el sacrificio de la alegría personal? ¿Bajo todas las complicaciones de la verbosidad, no tienen todos un mismo motivo: sacrificio, renunciación, negación de sí mismo? Mire la atmósfera moral de nuestros días. Todo lo que es motivo de gozo, desde los cigarrillos al sexo, desde la ambición al provecho, todo es considerado como depravado y pecaminoso. Demuestre que una cosa hace feliz al hombre, y ya la habrá condenado. Hemos uncido a la felicidad con la culpabilidad. Y hemos agarrado al género humano por el cuello. Arroje el primogénito al horno, yazca en un lecho de clavos, vaya al desierto y mortifique su carne; no baile, no trate de enriquecerse, no fume, no beba. Todo es la misma línea. La gran línea. Todo sistema de ética que predicó el sacrificio tuvo un gran poder humano y gobernó a millones de seres.

Dicen a las personas que alcanzarán una felicidad superior sí dejan todo lo que las hace felices. No tiene que ser demasiado claro en esto. Emplee grandes palabras vagas: «Armonía universal», «Nirvana», «Paraíso», «Supremacía racial», «Dictadura del proletariado». La corrupción interna, Peter. Ése es el camino más antiguo. La farsa ha continuado durante siglos y los hombres caen en ella todavía. El hombre que habla de sacrificio, habla de esclavos y amos. Y piensa ser el amo. Pero si alguna vez oye hablar a un hombre que le dice que debe ser feliz, que ése es su derecho natural, que es su primer deber para usted mismo, es porque ese hombre no anda detrás de su alma.

Los hombres tienen una arma de defensa: la razón. Córteles ese soporte con cuidado. Pero no niegue francamente. No niegue nada francamente; si no, le descubrirán el juego. No diga que la razón es mala, aunque algunos hayan ido tan lejos con sorprendente éxito. Diga sólo que la razón es limitada. Que hay algo por encima de ella. ¿Qué? Tampoco tiene que ser demasiado claro: «Instinto»,«Sentimiento»,«Revelación»,«Intuición», «Dialéctica materialista». Si llega a un punto crucial y alguien le dice que su doctrina carece de sentido, tiene que estar preparado para contestar. Dígale que hay algo por encima de los sentidos. De ahí que no debe tratar de pensar, sino de «sentir». Él debe «creer».

Suspenda la razón y juegue a su manera. La cosa marcha de cualquier manera que usted lo desee y cuando lo necesite. Ya lo ha conseguido. ¿Puede gobernar a un hombre de pensamiento? No queremos a ningún hombre de pensamiento."

Escrito por ayn Rand en los años cuarenta.


Ayn Rand (pseudónimo de Alissa Zinovievna Rosenbaum, San Petersburgo (Rusia), 2 de febrero de 1905 - † Nueva York (Estados Unidos), 6 de marzo de 1982), filósofa y escritora estadounidense de origen ruso. Nació en una familia judía, aunque no practicante, si bien afirmaba ser atea desde que tuvo uso de razón.

Ayn Rand creó su propio sistema filosófico, al que llamó objetivismo, describiéndolo como la filosofía para vivir en la tierra. El objetivismo es un sistema integrado de pensamiento que define principios abstractos en los que el hombre debe pensar y actuar si es que quiere vivir la vida propia de un hombre. La filosofía y la ficción de Ayn Rand enfatizan sus conceptos de individualismo, egoísmo racional y capitalismo.

Rand sostenía que el hombre debe elegir sus valores y sus acciones mediante la razón, que cada individuo tiene derecho a existir por sí mismo, sin sacrificarse por los demás ni sacrificando a otros para sí, y que nadie tiene derecho a buscar valores de otros ni a imponerles ideas mediante la fuerza física.

Descarga Tomo 1 y 2

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Tipos Peligrosos


En donde vivo hay tipos peligrosos que pasan como Santos.
Son tan peligrosos que callan lo que les molesta de los demás, creyendo que eso es mejor. Luego entierran horrendamente no solamente su vida sino que la del otro también.
Son tan peligrosos que nunca van a respetar tus deseos o gustos. Solamente las de ellos. Y tu vas a creer que es al revés.
Son tan peligrosos que pasan como demasiado calmos, pero en el fondo son un volcán a punto de erupcionar.
Son tan peligrosamente irresponsables, que recurren a la creencia de saber que cuanto menos se sabe, más se disfruta de la vida.
Son tan peligrosos a tal punto de pretender no escuchar al mundo que les rodea, para así tener menos problemas.
Son tan peligrosos que están llenos de miedos. Miedos que tratan de contagiar inconscientemente a los miembros de su entorno.
Son tan peligrosos que siempre callan sus problemas, creyendo que lo pueden solucionarlo todo, y luego quienes sufren tremendas consecuencias son sus seres más queridos.

Están prevenidos. Estas personas existen.

martes, 25 de diciembre de 2012

Sobre la soledad... por Borges

Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito) están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aquí ni el bizarro aparato de los palacios, pero sí la quietud y la soledad. 

¿Repetiré que no hay una puerta cerrada, añadiré que no hay una cerradura? Por lo demás, algún atardecer he pisado la calle; si antes de la noche volví, lo hice por el temor que me infundieron las caras de la plebe, caras descoloridas y aplanadas, como la mano abierta. Ya se había puesto el sol, pero el desvalido llanto de un niño y las toscas plegarias de la grey dijeron que me habían reconocido.

La casa de Asterión, Jorge Luis Borges (extracto)

sábado, 22 de diciembre de 2012

EL profeta, el pájaro y la red

Cuenta una tradición israelita que un profeta pasó junto a una red tendida; un pájaro que estaba allí cerca le dijo: -Profeta del Señor, ¿en tu vida has visto un hombre tan simple como el que tendió esa red para cazarme, a mí que la veo? 

El profeta se alejó. A su regreso, encontró el pájaro preso en la red. -Es extraño -exclamó-. ¿No eras tú quien hace un rato decías tal y tal cosa? -Profeta -replicó el pájaro-, cuando el momento señalado llega no tenemos ya ojos ni orejas. 

(Ah'med Et Tortuchi, Siradj el Moluk)

jueves, 13 de diciembre de 2012

La recompensa del esfuerzo


El discurso general de nuestra sociedad es contrario a cualquier esfuerzo que nos reporte un beneficio inmediato. Esta instalada la idea que el arte es una cosa superflua, que la inteligencia es una pérdida de tiempo o que la filosofía es cosa de mandarines. Tratar de sembrar la idea de que esforzarse sirve para algo. Donde la idea del esfuerzo sea superior a la idea de la viveza recompensada.

El mensaje actual: El que confía es un imbécil y el que sin hacer ningún esfuerzo, traiciona aún siendo un estúpido, ese es el ganador. Haciendo una lista de las personas que encarnas el "éxito". Si usted junta todos los libros que han leído entre todos, no va a llenar ni un estante. Cuanto más sepa usted de todo, más se molestará.


Gracias Mariano!

lunes, 10 de diciembre de 2012

Sobre la vida intelectual y la inteligencia

La vida intelectual está hecha de preguntas, no de respuestas. 
Esté hecha de problemas, no de soluciones. Un hombre complejo encuentra muchos problemas donde otros no encuentran ninguno. El hombre que no tiene ninguna inquietud de la inteligencia, ese hombre no se hace problemas. Una persona ignorante, y que no tiene interés en nada, ve que llueve y no se pregunta por qué llueve, y no se lo va a preguntar nunca. ¿Cómo quiere que le surja de la nada esta inquietud filosófica? Ahora si tiene un maestro y le dice "¿nunca te interesó por qué llovía?" luego le dirá el por qué.

La inteligencia es divertida, la estupidez aburre siempre. 
El aburrimiento viene con la repetición, con lo chato y esto aburre. 
Lo llano aburre, lo fácil aburre. El aprender es siempre gozoso. Enseñar es someter a pruebas de dificultad creciente. Si no existe esa dificultad, no hay manera de seguir adelante en la escalera del conocimiento. El tipo que es más complejo, aquel cuya descripción requiere más bits, ese tipo goza más que una ameba. De manera que cuanta mayor complejidad tiene una organización psicofísica, mayor es su capacidad para la comprensión para la acción, pero también para el placer.

(A. Dolina)

viernes, 7 de diciembre de 2012

Periódicos "Greenpeace"

A ver, me pongo un poquito con el tema de la información en los países... Y tomo como ejemplo a los periódicos. Ayer escuchaba al editor generar de un diario con muchos recursos de mi país y hablaba sobre el derecho a una prensa con libertad de expresión y que no debe estar atada a intereses monetarios...

Pero, eso es acaso posible? Yo creo que no.

Porque los periódicos viven mes a mes gracias a la publicidad. Y si, por ejemplo, tomo un auspicio de una empresa láctea, entonces esa empresa pasa a ocupar mi "lista blanca". Y se me hace casi imposible ya hablar mal de esa empresa o de alguno de sus asociados.

Imagínate que esta empresa láctea o uno de sus socios empieza a contaminar la leche que vende... El periódico los va a denunciar o les va a simplemente advertir a sus empleados que no tomen de esa leche?

Así podemos pasar por otros ejemplos, pero el que me interesa más es el ejemplo del gobierno: Imagínate también que pasa si el gobierno es uno de los que paga por publicidad en ese periódico. Acaso van a hablar mal de él? No creo...

Entonces, si. La prensa independiente es la única creíble. Pero en un sistema capitalista eso es imposible. De algún lado tiene que salir el dinero. Entonces se me ocurre lo siguiente (y espero tus comentarios para poder pulir mis fallas):

Si en un país hay 40 millones de habitantes, tomemos por ejemplo que la mitad se informa (para no ser tan optimista). Me quedan 20 millones de personas.

Bien, ahora tomemos la unidad de moneda de menor valor en la mayoría de los países: 1 (puede ser "peso", "dólar", "real", etc) que cada uno de estos habitantes pueda destinar para financiar a los periódicos. Eso nos da una suma de 20 millones de la moneda local del país por mes a disponer para financiar los periódicos.

Y ese dinero es usado por la gente para financiar a la prensa. Cada mes vas a poder decidir a quién le dejarás tu donación (que puede ser mayor, obviamente) para el periódico que mejor te informa.

Como resultado tendríamos a una prensa que responde a los intereses de los ciudadanos. Y qué intereses son esos? Que tengamos las calles sin agujeros, que tengamos sistema de cloaca, alumbrado público, que lleguen buenos precios al mercado, que no haya actos de corrupción, etc. Y esos si que son sanos intereses.

La cuestión no es prohibir. El actual sistema de financiación de las noticias por publicidad obviamente que estaría disponible. Pero yo supongo que sería la menos consumida. Imagínense que solamente dos periódicos usen este sistema de donaciones, tendrían unos 10 millones cada uno por mes para informar al que más le interesa estar bien informado: Al pueblo.

Una verdadera democracia es cuando la gente decide a dónde va su voto. Y que desde el otro lado le respondan como tal.

Noticia relacionada: The New York Times se sostiene de sus suscriptores y no de la publicidad.